Milena Ferder

Edad: 22 años

La Romana

2014-2017 Carrera de Diseño de Imagen y Sonido, Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo en la Universidad de Buenos Aires.

2017 Cine en Altos de Chavón.


“Me gusta trabajar con imágenes cargadas”


—¿Sientes que has encontrado ya tu propio lenguaje visual?

El lenguaje visual es lo que desarrollamos en el cerebro relacionado con la manera de cómo interpretamos lo que percibimos. Lo que percibimos y como lo hacemos, depende de lo que somos en el momento de absorber tal o cual carga. Es decir que el lenguaje visual que decidamos utilizar para transmitir dicho mensaje, lo podemos encarar de diferentes maneras, según lo que estemos transitando en el momento. Somos seres que evolucionamos tanto físicamente como mental, ideológica y profesionalmente. Uno puede encontrar una manera con la que se sienta más cómodo, cómoda de trabajar. Desde siempre me ha gustado trabajar con imágenes cargadas, detalles, información, atención, texturas elaboradas. Algo así como una mezcla de Barroco y Rococó posmoderno. Pero definitivamente lo que hacía hace 5 años no tiene nada que ver con lo que hago ahora. Aprendí nuevas técnicas, crecí profesionalmente, entendí cosas del mundo que antes no y todo eso hicieron que avanzara. Estoy segura que lo seguiré haciendo, porque todavía falta mucho aprender de lo que pasó y de lo que pasará. De todos modos si tengo que definir mi arte sería uno saturado, uno que intenta transmitir todo lo que me forma, lo que me llena tanto de alegría como de tristeza. Intento no dejar nada afuera. O sea todo lo contrario al minimalismo.

—¿Te sientes parte de algún movimiento artístico?

Me siento identificada con el pop art, el postmodernismo, la fotografía, la ilustración, el arte digital, el funk art, el collage y el apropiacionismo. Pero desde antes de la adolescencia tuve un fuerte deseo por romper los estereotipos. No me gusta encasillarme.

—¿El arte debe impactar de inmediato?

Cuando veo un cuadro y me causa un choque emocional fuerte al instante, me agrada, me siento entendida por un extraño o mejor aún, entiendo a un extraño. Pero cuando veo detenidamente un cuadro y voy descubriendo cosas a medida que me adentro más y más en él, me puede llegar a sacar sonrisas y lágrimas. Mirar cada pincelada e imaginarme el momento en que fueron puestas ahí.


NA

Premio Diario Libre Arte Contemporáneo
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