Elías Eduardo Rodríguez Fernández

Nació hace 26 años en Santo Domingo.

Ha cursado estudios en la escuela de arte de Guillo Pérez.

“El expresionismo abstracto es el estilo que me apasiona”

—¿Sientes que has encontrado ya tu propio lenguaje visual? 

Diría que, por el momento, sí he encontrado mi propio lenguaje visual. A medida que voy experimentando, mejorando mi dominio de la pintura y descubriendo nuevas técnicas, voy afinando la manera en la que canalizo en el lienzo las ideas en mi mente. Actualmente estoy interesado en la yuxtaposición de colores, y si ésta crea armonía o disonancia entre los mismos, partiendo de tonos que tienen un efecto visceral en mí.

—¿Te sientes parte de algún estilo o movimiento artístico?

Si tuviera que incluirme en un movimiento artístico sin duda sería el expresionismo abstracto. Me siento muy identificado con las técnicas e ideología de este movimiento que ve la obra de arte no como una representación de un objeto físico o un paisaje, sino como un canal a través del cual el artista expresa emociones o sentimientos, en algunos casos tratando de provocar reacciones similares en el espectador.

—¿El arte debe impactar de inmediato o debe ser más de observación reposada?

Creo que el impacto inmediato y la observación reposada no son mutuamente excluyentes, ni uno mejor que otro. Para mí, el efecto de la obra dependerá de quien la ve. Por igual, una obra puede tener efectos diversos en la misma persona, dependiendo de su marco emocional.

—¿Se puede definir la belleza en el Arte?

La belleza en el arte existe en dos formas. La belleza física, que se puede ver en una obra que representa una persona, objeto o paisaje de cierta belleza – lo que conocemos como arte clásico. Por otro lado está la belleza emocional, es decir el efecto que tiene una obra en el espectador de hacerlo pensar o sentir algo, estimulando un proceso meditativo o introspectivo, ya sea consciente o subconscientemente.

—¿Dónde está el valor de una obra de Arte?

 El valor de una obra, al igual que su belleza, puede ser subjetivo, y dependerá de quien la observe o, en este caso, de quien la compre o la venda. Al mismo tiempo, el valor de una obra dependerá de quien la creó, la mano de obra que conllevó crearla, el material con el que se creó, el período al que pertenece, etc.


Premio Diario Libre Arte Contemporáneo
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